Rostros Zanmi: Alejandra Villagra, voluntaria UAH – CUI – Centro Ignaciano Universitario

Rostros Zanmi: Alejandra Villagra, voluntaria UAH

By 18 Junio, 2018General

Alejandra Villagra, estudiante de IV año de Psicología UAH:

” Y si yo fuera migrante: ¿Cómo me gustaría que me trataran?”

¿Cómo nos gustaría que nos trataran si fuéramos inmigrantes en Europa o en cualquier país latinoamericano? Alejandra Villagra, 22 años, alumna de cuarto de psicología de la Universidad Alberto Hurtado y voluntaria hace un año del proyecto Zanmi, entrega las claves para ser parte de un cambio social que impacte a Chile.

Por Carmen Sepúlveda

 

Aportar para la paz y al desarrollo de las naciones puede ser un principio universal que, a ratos, es visto como lejano, pero se hace realidad en programas sociales que organizan las universidades, como por ejemplo, el programa Zanmi del Centro Universitario Ignaciano de la Universidad Alberto Hurtado.  Alejandra Villagra, estudiante de cuarto año de psicología de la UAH y  profesora  en los cursos de español para haitianos que se realizan todos los sábados en Estación Central. Con la experiencia pedagógica de un año y medio en terreno, la joven se pregunta ¿Por qué ayudar y comprometerse con esta causa? “Sé que en ellos está el futuro, y si queremos hacer cambios por un mundo mejor es con ellos. Esta experiencia ha sido encantadora, pareciera que fuese mucho el trabajo, pero en realidad son los niños quienes hacen todo por nosotros, ellos son nuestros guías y quienes voluntariamente nos preguntan qué haremos el próximo sábado. El desafío es estar siempre pensando en pos de lo mejor para ellos, implementar nuevas actividades y elaborar un espacio en donde sean libres de crecer e interactuar con total seguridad”.

Para Alejandra, la migración es un proceso mundial y una condición que puede convertirse en una realidad personal en cualquier momento: “A veces pienso que podría ser yo la migrante y me gustaría de verdad que existieran personas amables para guiarme en ese proceso. Cuando pienso en gente migrante, pienso en mi familia y que sólo son personas que el Estado debería brindar las suficientes herramientas, la seguridad y una mano amiga. Si todos lo hiciéramos, haríamos de la migración un proceso más grato para todos. Me gustaría que todos pudiésemos ponernos en el lugar del otro y pensar: ” Y si fuera yo ¿cómo me gustaría que me trataran? -¿Bien o no?”. Es primordial recordar que todos somos seres humanos y tenemos los mismos derechos”, concluye.

En nuestro país durante el 2017 ingresaron 114 mil haitianos como turistas y desde que en abril comenzó a regir el sistema de nuevas visas consulares para haitianos  y venezolanos, la cifra de los isleños cayó un 62%. Pero más allá de los números, la migración se instaló en Chile.